¿Qué es mejor ganar o perder?
O, ¿qué es mejor en el juego: el principio, el proceso o el final?
Todo es importante.
Saber ganar o saber perder es prácticamente lo mismo. Lo que hace falta es saber jugar, sacarle todo el jugo al juego, disfrutar y dar la importancia justa al hecho de ganar o perder.
Hace falta cambiar la mentalidad con actitudes sencillas como evitar cantar o fomentar el HEMOS GANADO! abrazados a los ganadores, ni tratar de dar un golpecito a la espalda de los que han perdido con frases como: "No has ganado en el fútbol, pero dibujas muy bien". O, "no te preocupes otra vez será, no siempre se puede ganar". Y mucho menos, beneficiar a los últimos para ayudar a que ganen o empaten.
Los juegos deben ser lo suficientemente interesantes por ellos mismos para que no tengamos que buscar intereses en el hecho de ganar o perder.
Si lo paramos a pensar, es como la vida. La vida no se basa sólo en el principio o el fin, se trata de mucho más, de cada paso, haciendo lo mejor y apreciando cada momento, bueno y malo. Además, podemos aprender mucho más de las cosas desagradables que nos pasan que de los momentos felices.
Así que incluso perder en un juego tiene sus beneficios, puede ayudar a la gente a ver, aprender de sus errores y de esta manera trabajar en sus debilidades.
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